El mánager entrenador-jugador
El mánager entrenador-jugadorGestionar hasta 15 personas y programar a la vez. La nueva exigencia de Coinbase a sus mánagers y por qué tendrá efectos en cascada en el sector.Esta semana, Brian Armstrong, CEO de Coinbase, anunció el despido del 14% de su plantilla. En la nota que envió a los empleados, daba dos razones:
La nota dejaba algunas pinceladas sobre el futuro operativo de la compañía, del que me interesa destacar la parte sobre el futuro de los mánagers en Coinbase:
Mánagers con hasta 15 reportes directos y que a la vez tienen que contribuir código. Para que te hagas una idea: lo habitual en el sector es gestionar a unas 8 personas. Armstrong está pidiendo casi el doble, y además con la mano puesta en el teclado. Si sois fieles seguidores de esta newsletter, el término entrenadores-jugadores (player-coaches) no os sonará extraño. Es el mismo que Jack Dorsey, CEO de Block, utilizó en su propia nota explicativa sobre los despidos del 40% de su plantilla y que transcribimos en De Jerarquías a Inteligencia. Dorsey los describe así:
Hay que escuchar atentamente lo que dicen los líderes del sector, porque como contamos en Por qué los despidos de Block te afectan, toda tendencia que se da en EEUU te acaba llegando:
Por qué los mánagers enfocados en personas lo van a pasar malEl término de entrenador-jugador es nuevo, pero encaja en una tendencia que viene de lejos, desde las subidas de tipos de interés y las primeras rondas de despidos en el sector tecnológico. En 2024, en el artículo Malos tiempos para los managers, expliqué por qué los mánagers que solo se enfocaran en personas lo iban a pasar mal.
Dorsey y Armstrong no están innovando. Están poniendo un nombre a una macrotendencia de la que ellos mismos son culpables, pues ellos son en primer lugar los que sobredimensionaron sus compañías. Sin embargo, no puedo dejar de asombrarme por las palabras de Armstrong. Pretender que un mánager gestione eficientemente a 15 personas al tiempo que contribuye a la base de código es vivir en la más absoluta irrealidad. No es la primera vez que alguien intenta argumentar que los mánagers sobran. Google ya lo intentó. El día que Google intentó demostrar que los mánagers no importabanGoogle, a finales de los 2000, lanzó una iniciativa interna, el proyecto Oxygen, para responder una pregunta que dentro de la empresa parecía casi “herética” en aquel momento: ¿Los mánagers realmente aportan valor? En Google había una cultura muy orientada a ingeniería y autonomía. Muchos pensaban que los mejores equipos funcionaban casi solos y que los mánagers eran una capa burocrática innecesaria. Entonces su departamento de recursos humanos decidió medirlo con datos. Cruzaron de todo: evaluaciones de desempeño, encuestas internas, feedback 360, entrevistas, métricas de rotación, productividad y satisfacción. Su conclusión fue clara. Los equipos con buenos mánagers tenían:
En resumen: descubrieron lo que cualquier ingeniero con dos años de oficio ya sabía. Mi experiencia, y la de cualquiera que haya pisado la industria, lo confirma: un buen mánager importa. Si a ese buen mánager le diluyes doblándole la carga de personas al tiempo que le añades responsabilidad extra, puedo anticipar que va a fallar en las dos cosas: ni gestionará bien a su equipo, ni contribuirá bien al trabajo. Gestionar el trabajoEsta misma semana cacé también en X unas palabras de Brian Chesky, el cofundador y CEO de Airbnb, sobre la figura del mánager. Chesky hablaba de la figura del mánager como aquel que gestiona el trabajo, y no sólo a las personas que lo realizan:
El mensaje de Chesky suena alineado con Dorsey y Armstrong. Pero introduce un matiz importante: gestionar el trabajo, no a las personas. El paralelismo con Ive y Lloyd Wright me parece interesante. Ambos gestionaban personas para entregar algo que ellos mismos habían diseñado. Es el mánager que no quiere ser mánager, pero que necesita serlo si quiere cumplir. Alguna vez he escrito sobre ello. El mejor mánager es el que no quiere serlo. El que lo rechaza con todas sus fuerzas hasta que no le queda más remedio porque de lo contrario no saldría el trabajo. Este tipo de mánager, no es un especialista en personas. Es un especialista en el trabajo. Y por eso termina siendo un buen mánager. El problema de nuestra industria es que hemos ascendido a muchos mánagers por ser buenos con las personas, sin importar si dominaban o no el trabajo que iban a gestionar. Es curioso. Cuando empecé este artículo, estaba convencido de que Armstrong pedía un imposible. Y me lo sigue pareciendo en cifras. Pero Chesky me ha hecho ver que el principio, el mánager que también hace el trabajo, es otra cosa, y puede que tenga razón. No sería la primera vez que empiezo un artículo con una tesis y termino convencido de la contraria según avanzo. Puede que hoy sea una de esas. Al margen de lo que yo piense, lo importante es identificar la tendencia. Dentro de muy poco vas a oírla en podcasts y leerla en los sesudos análisis de LinkedIn: el mánager entrenador-jugador. Y esto te toca tanto si eres mánager como si no. Porque en el futuro vas a tener menos ayuda y atención de la que tienes ahora mismo. Por cierto, el mercado no parece haber recogido con especial interés el anuncio de Armstrong. Las acciones de Coinbase cayeron un 4% el día del mismo. Y es que los inversores empiezan a detectar la contradicción: si la IA nos hace tan productivos, ¿no deberían las empresas beneficiarse y tratar de ganar mucha más cuota de mercado haciendo más cosas? ¿No es acaso despedir la demostración más evidente de que la absoluta falta de ideas sobre cómo sacarle provecho? Cada día más gente se hace esta pregunta. |
Similar newsletters
There are other similar shared emails that you might be interested in:
